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Preguntas Frecuentes
Preguntas Frecuentes
1. ¿La menopausia realmente aumenta el riesgo de sufrir un infarto o un derrame cerebral?
1. ¿La menopausia realmente aumenta el riesgo de sufrir un infarto o un derrame cerebral?
Sí, aunque de forma indirecta. La menopausia en sí misma no “causa” un infarto, pero la caída de estrógenos que la acompaña elimina un efecto protector que este tenía sobre las arterias, el colesterol y la presión arterial. Como consecuencia, entre los 45 y 55 años el riesgo cardiovascular de la mujer se acelera y, con el paso de los años, tiende a igualarse e incluso superar al de los hombres de la misma edad. Por eso, después de la menopausia la enfermedad cardiovascular se convierte en la primera causa de muerte en mujeres, por delante de todos los tipos de cáncer combinados.
●El riesgo no aparece de un día para otro: se va acumulando durante la transición (perimenopausia).
●Los factores clásicos (hipertensión, colesterol alto, diabetes, tabaco, sedentarismo) siguen siendo los que más pesan; la menopausia los potencia.
2.¿Por qué bajan los estrógenos y qué relación tienen exactamente con el corazón y las arterias?
2.¿Por qué bajan los estrógenos y qué relación tienen exactamente con el corazón y las arterias?
Los ovarios reducen progresivamente la producción de estrógenos hasta prácticamente detenerla. Estas hormonas, mientras estaban presentes en niveles normales, ayudaban a mantener flexibles y dilatadas las arterias, favorecían un perfil de colesterol más saludable (más HDL “bueno”, menos LDL “malo”) y contribuían a regular la presión arterial y el metabolismo de la glucosa. Al desaparecer ese efecto protector, es habitual observar en pocos años un aumento del colesterol LDL, mayor rigidez arterial, tendenciaa acumular grasa abdominal y, en algunas mujeres, elevación de la presión arterial.
3.¿Los sofocos y sudores nocturnos tienen algo que ver con el riesgo cardiovascular?
3.¿Los sofocos y sudores nocturnos tienen algo que ver con el riesgo cardiovascular?
La evidencia reciente sugiere que sí existe una relación, especialmente cuando los sofocos son frecuentes, intensos y persisten durante muchos años. Los estudios los han asociado con mayor rigidez de las arterias, presión arterial más alta y cambios vasculares tempranos. Esto no significa que cada sofoco sea peligroso, sino que unos sofocos muy marcados pueden ser una señal de que conviene revisar la salud cardiovascular con el médico, no solo tratar el síntoma como una simple molestia.
4.Si mi menopausia llegó antes de los 45 años, ¿tengo más riesgo?
4.Si mi menopausia llegó antes de los 45 años, ¿tengo más riesgo?
Sí. La menopausia precoz (antes de los 45 años) y, sobre todo, la prematura (antes de los 40) se asocian a un mayor riesgo de enfermedad coronaria,emboliay mortalidad cardiovascular a largo plazo, porque el organismo pasa más años sin el efecto protector de los estrógenos. Esto es aún más relevante si la menopausia se produjo por extirpación quirúrgica de ambos ovarios. No implica que la enfermedad vaya a aparecer de forma inevitable, pero sí que estas mujeres deben recibir un seguimiento cardiovascular más cercano y desde una edad más temprana.
5.¿La terapia hormonal (THM) protege el corazón o, por el contrario, lo pone en riesgo?
5.¿La terapia hormonal (THM) protege el corazón o, por el contrario, lo pone en riesgo?
Depende principalmente de cuándo se inicia. La evidencia actual respalda la llamada “ventana de oportunidad”: si la terapia hormonal se inicia antes de los 60 años o dentro de los primeros 10 años tras la menopausia, puede asociarse con una reducción del riesgo de enfermedad coronaria y de mortalidad cardiovascular. Si se inicia muchos años después, en mujeres de mayor edad o con arterias ya afectadas por placas de colesterol, el balance riesgo-beneficio cambia y puede no ser favorable. La decisión siempredebe individualizarse según la edad, los antecedentes personales y familiares, y el perfil de riesgo cardiovascular de cada paciente.
6.¿Qué cambios en el colesterol y la presión arterial son “normales” durante la menopausia?
6.¿Qué cambios en el colesterol y la presión arterial son “normales” durante la menopausia?
Es habitual observar un aumento del colesterol total y del LDL, una ligera disminución del HDL, mayor elevación de triglicéridos y, en muchas mujeres, cifras de presión arterial algo más altas que antes de la menopausia. Ninguno de estos cambios debe considerarse “normal” en el sentido de inofensivo: son cambiosesperablespor el descenso hormonal, pero requieren control médico igual que en cualquier otra etapa de la vida, porque son precisamente los factores que más elevan el riesgo cardiovascular.
7.¿El aumento de peso y la grasa abdominal en la menopausia afectan al corazón?
7.¿El aumento de peso y la grasa abdominal en la menopausia afectan al corazón?
Sí. Durante la menopausia hay una tendencia a redistribuir la grasa corporal hacia la zona abdominal, incluso sin un aumento importante de peso total. Esta grasa visceral es metabólicamente activa y se relaciona con resistencia a la insulina, inflamación de bajo grado y mayor riesgo cardiovascular, más allá de lo que indique la báscula. Por eso, en esta etapa es más útil vigilar el perímetro de cintura y la composición corporal que centrarse únicamente en el peso.
8.¿Qué estudios o análisis debería pedir a mi médico para valorar mi riesgo cardiovascular en esta etapa?
8.¿Qué estudios o análisis debería pedir a mi médico para valorar mi riesgo cardiovascular en esta etapa?
En la consulta suele valorarse de forma conjunta la presión arterial, un perfillipídicocompleto (colesterol total, LDL, HDL, triglicéridos), la glucosa en ayunas o hemoglobinaglicosilada, el índice de masa corporal y el perímetro de cintura. Según los antecedentes personales y familiares, el médico puede considerar también estudiosadicionales, como un electrocardiograma o una valoración de calcio coronario. Lo más importante es que estos controles se revisen de forma periódica durante la transiciónmenopáusicay no solo cuando ya aparecen síntomas.
9.¿Qué hábitos de vida realmente marcan la diferencia para proteger el corazón después de la menopausia?
9.¿Qué hábitos de vida realmente marcan la diferencia para proteger el corazón después de la menopausia?
La evidencia es consistente en varios pilares: mantener actividad física regular, combinando ejercicio aeróbico con entrenamiento de fuerza para preservar masa muscular; cuidar la alimentación priorizando proteína de calidad, fibra, grasas saludables y reduciendo azúcares y ultraprocesados; no fumar; moderar el alcohol; cuidar el sueño; y controlar el estrés. Ninguno de estos hábitos sustituye el seguimiento médico, pero adoptarlos antes y durante la menopausia es una de las estrategias con mayor impacto demostrado para reducir el riesgo cardiovascular a largo plazo.
10.¿Cómo sé si los síntomas que tengo son “normales” de la menopausia o podrían ser señal de un problema cardíaco?
10.¿Cómo sé si los síntomas que tengo son “normales” de la menopausia o podrían ser señal de un problema cardíaco?
Los síntomas cardíacos en la mujer pueden ser menos típicos que en el hombre y a veces se confunden con molestias propias de la menopausia. Conviene consultar sin demora si aparece dolor u opresión en el pecho, falta de aire con esfuerzos antes tolerados, palpitaciones que no ceden, mareo intenso, sudoración fría no relacionada con un sofoco, o cansancio inusual y desproporcionado. Ante la duda, siempre es preferible que sea un profesional de la salud quien valore si el síntoma corresponde a la menopausia orequiere una evaluación cardiológica.